CONSOLATOR
- ¡Allá, allá¡-
Por aquellos días, cuando Atenas
más hervía en el trajín de los diarios intereses y de las mezquindades más
nimias, fuimos al mercado de las yerbas, en el centro de la ciudad, a comprar cariaquito
morado, para espantar la mala racha gubernamental.
De pronto se formó un tumulto.
- ¡Allá, allá¡
Alguien dijo que un loco,
perseguido por los policìas, se ocultaba entre los árboles del “El Calvario”.
En la...