MEMORIAS DE
DIÒGENES
UNA SALIDA JURÌDICA
En el Terminal de Pasajeros
de Atenas, el repartidor de equipajes gritò a Cleòbulo:
-Con este boleto no puede
reclamar las maletas, y acto seguido llamó a unos policías
matraqueros para que nos detuvieran “por estafadores”.
Los policías le decomisaron
unas empanadas
chilenas que compartieron entre ellos dándose a devorarlas entre risotadas de
perros hambrientos y con el desparpajo...