POLÌTICA SEXUAL
Polìtica sexual. No se refiere a la preocupación sincera del político por el asunto de la
igualdad real de los derechos de los sexos, ni a cosas por el estilo, pues eso
sería mucho exigír a su ingente cauda de responsabilidades. En realidad se
trata de algo màs sencillo, màs inmediato y, sobre todo, màs placentero: “polìtica
sexual” alude al uso del sexo con fines polìticos, cuando el político (o “la
política”) aplican la ley del colchòn para fortalecer adhesiones, ganar
lealtades, comprar consciencias y garantizar colaboración directa o discreción disimulada
tras el logro de un fin determinado, concreto, que acreciente las cuentas
bancarias o reafirme el poder político. De esta manera, los polìticos
demuestran –a pesar de que simulan lo contrario- que son conocedores de la
moneda màs antigua del mundo, inherente a la profesión màs antigua. Por ello no
es de extrañar que a lo largo de los
milenios hasta nuestros días, hayan puesto de manifiesto sus apetencias
pecuniarias en forma delirante, como el verdadero y único leitmotiv de su vida y de sus tragines.
0 comentarios:
Publicar un comentario